A primera vista usar polvo dental para cepillar tus dientes podría parecer extraño, es sólo cuestión de acostumbrarse.
- Lo primero que debes de hacer es abrir tu frasco y poner una pequeña cantidad de polvo sobre la tapa.
- Humedece la cabeza de tu cepillo y cubre las cerdas con el polvo
- Listo, cepilla como de costumbre.
- Repite si es necesario.
CONVIERTE TU POLVO EN PASTA
Si a tí eso de cepillarte con polvo no te resulta cómodo. Agrega cucharaditas de aceite de coco o de olivo a tu polvo dental. Hasta que quede una pasta homogénea y listo. Cepilla tus dientes como de costumbre.
Grandes beneficios para ti tus dientes.
¿Sabías que al cepillarte tus dientes ingieres el 15% de la pasta?
- Elimina tóxicos de tu rutina diaria.
- Blanquea y remineraliza tus dientes.
- Desinflama y protege tus encías.
- Si te lo comes, te ayudará con tu digestión.